Tras una ajetreada mañana, Clark Kent regresa al trabajo como reportero, donde se dedicará a investigar nuevos casos.
- Está bien, te ayudaré. ¿Qué es lo que quieres Jim? - le preguntas a tu joven amigo, mientras miras de reojo a Perry White, que aún permanece esperando en la puerta de su despacho.
- Es sobre el tema de ayer. Creo que tengo algo muy jugoso que le puede interesar a la señorita Lane y a usted.
- ¿Sobre la mafia china? - preguntas extrañado.
- ¡Qué va!, algo mucho más gordo. ¿No recuerdas lo que te conté sobre Luthor mientras nos tomábamos un café? - dijo el joven Olsen, mientras observaba tu mesa.
- Sí, algo sobre un hijo bastardo. Pero no presté mucha atención si te soy sincero. Y por favor, Jim, date prisa, me está esperando el señor White... - señalas en dirección al despacho del jefe.
- Está bien, está bien. Iré al grano. Creo que tengo algo muy gordo entre manos. El supuesto hijo de Luthor es un metahumano.
- ¿Un metahumano? - preguntas completamente sorprendido.
- ¡Sí! Anoche, después de comer unas pizzas, decidí acercarme a visitar a un viejo conocido en el Suicide Slum, pero antes de llegar a su casa, vi a alguien salir de un callejón con una pinta "algo sospechosa". Llevaba una gabardina hecha jirones, andaba descalzo e iba con el torso desnudo. En principio pensé que podía ser algún vagabundo, pero mi sorpresa fue al ver que sus ojos emitían una luz verdosa, tremendamente deslumbrante. Cuando cerró los ojos, me fijé en su cara y quedé estupefacto. ¡Era el hijo de Lex Luthor! O al menos eso dicen...
- ¿Una luz deslumbrante? - preguntas.
- Sí, exactamente. Como la que emite Superman después de lanzar sus rayos caloríficos.
- Es muy raro...
- Claro que lo es. Por eso aproveché y le hice unas fotos, mira... - Jim toma su cámara y te muestra las fotos.
Pese a la falta de nitidez de la imagen, aprecias el destello de los ojos. Y te sorprende que un hijo de Luthor tenga poderes. Sobre todo lo más sorprendente es la edad. En la foto se aprecia que debe tener más de treinta años. Es algo muy sospechoso.
- Y eso no es todo señor Kent - comenta Jimmy -. Tras echarle las fotos, cogió impulso y desapareció de mi vista de un salto enorme. Pero observé que de la gabardina algo cayó al suelo. Me aproximé y descubrí una tarjeta de visita. En ella ponía "Gilber's Gin Club". Es un destilería próxima a la estación de metro de Bender's Avenue. Había pensado que podíamos acercarnos a investigar. Quizás sepan algo de él.
- Es una buena idea. En cuanto me despache a Perry, te aviso al móvil y nos damos una vuelta por aquel gin club, ¿ok Jim?
- Ok, señor Kent.