En las vastas llanuras de un planeta cubierto de hierba de diversos colores, asi como los famosos turu, matorrales y bosques, azotado por el viento, una joven troguta llamado Anya se encontraba explorando una antigua ruina. Sus dedos, sensibles al tacto, recorrían las paredes agrietadas, buscando cualquier indicio de una civilización olvidada. De repente, un destello de luz captó su atención. Entre las piedras y el polvo, un datapad yacía oculto, desafiando el paso del tiempo.

Con manos temblorosas, Anya lo recogió. La pantalla, aunque desgastada, aún mostraba un mensaje: "Las Memorias de un Clon". Un escalofrío recorrió la piel de la niña. Los ancianos hablaban de historias perdidas, de héroes olvidados y de un legado que resonaba en el viento. ¿Podría ser este datapad la clave para desentrañar esos misterios? Anya se sentó en la hierba, con el datapad en su regazo y comenzó a leer.
"Mi número de designación es CT-2623, mayormente conocido como "Alfox", fuí un clon tropper al servicio de la República Galáctica y esta es mi historia, es algo raro que yo esté haciendo este relato, ya que no soy un experto y por mucho tiempo traté de negar u olvidar el pasado, todo aquello que viví, pero tras unos aconteciminetos recientes, me vi obligado a volver a pensar y recordar esas viejas épocas. El paso del tiempo muchas veces juega una mala pasada y hace olvidar aquellas promesas que un día supe hacer a quiénes fueron importantes para mí, mis hermanos... Esta es una buena oportunidad para demostrar que no fuimos unas simples "copias" de algún sujeto, las cuales utilizaron como si fuese maquinas que obedecen órdenes, que pese a fuimos hechos en un laboratorio a gran escala, con un propósito específico "La Guerra", también sentíamos, pensabamos, teníamos vínculos... eramos parte de la galaxia, como todos los demás, y aunque me costó entender esto, hoy luego de tantas cosas puedo decirlo libremente y teniendo un panorama más claro. Yo soy "Alfox" y esta es mi historia...